La esposa de Ignazio ha fallecido y deja al viudo con tres hijos, dos jovenzuelos y uno más pequeñín. Pero antes de morir, la esposa contrató a una criada llamada Angelina (Laura Antonelli), una chica joven y guapa, estupenda en la limpieza de la casa y en la delicadeza con la que trata a la familia. El padre y los dos hijos mayores sentirán pronto mucha atracción sexual por Angelina, pero el hijo mediano, Ninuccio, caerá también presa de los celos y empezará a dar rienda suelta a sus más bajos instintos, hasta chantajear a Angelina y ella se prestará al juego...
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